Desde el vestuario - Laura Calvo

Desde el vestuario…con Laura Calvo

Ahora sí que sí la temporada llega a su fin. Se acaba la liga y con ella esta sección que se me ocurrió para que todos los que nos seguís conocierais un poquito más a las jugadoras que componemos el equipo de Superliga del Madrid Chamberí.

Pero ahora llega el momento más complicado y no solo deportivamente hablando porque el sábado tenemos la última final y nos lo jugamos todo, sino también personalmente dentro de este proyecto. Ahora me toca a mí enseñaros quién soy y cómo es mi historia dentro de este maravilloso deporte, pero no sé cómo hacerlo.

La opción más sencilla era que otra persona me hiciera las preguntas y firmara su nombre al final de este nuevo capítulo de ‘Desde el vestuario’. Sin embargo, creo que si con este proyecto he tratado de mostraros al 100% cómo son nuestras jugadoras, también merecéis conocer a la verdadera Laura Calvo, así que a través de un breve relato la Laura periodista os irá desvelando todos los secretos de la Laura jugadora.

“Como muchas de las niñas cuando son pequeñas, Laura hacía gimnasia rítmica en el polideportivo de su pueblo (un deporte muy bonito, pero para el que no todas valemos) y además competía en el equipo de natación de su colegio. Sin embargo, cansada de ver como en la pista de al lado había un grupo de chicas jugando con una pelota y ella tenía que estar aprendiéndose coreografías, decidió pedirles a sus padres que le cambiaran de deporte. Que ella quería hacer lo que hacían esas otras niñas con el balón. Y sus padres, cumplieron.

Laura Calvo fintando al segundo toque.

Laura Calvo fintando al segundo toque.

Al año siguiente, recién cumplidos los nueve años, comenzó a jugar al voleibol en el equipo de Galapagar. Tras dos temporadas compitiendo en la liga ADS, le llamaron de Villalba para que se fuera a jugar allí. No sabía lo que se encontraría, pero no tenía miedo. Ella quería seguir disfrutando de este deporte (con sus dos coletas y su diadema) y si para eso tenía que cambiar de club y jugar con niñas más mayores pues lo haría. Y vaya si valió la pena.

Fue allí donde de verdad descubrió lo que era esto del voleibol y los valores que este deporte te enseña. Porque ella llegaba de nuevas, sin conocer a nadie, pero enseguida se sintió parte de un equipo que se acabaría convirtiendo en una familia, y conoció a compañeras que pasarían a ser amigas. (Y como bien dijo Marta en su capítulo, algunas ya son incluso como hermanas).

Pero lo mejor estaba por llegar. Tras un año de transición en el que el objetivo era crear un grupo con el que competir, comenzaron a llegar los resultados. Y con ellos las fases finales de Madrid, los campeonatos de España, las superligas junior, las convocatorias con la selección madrileña (de pista y de playa) y la adicción por este deporte. Porque pasaban los años y lo bueno se mantenía.

Con quince años vivió uno de los años más espectaculares de su vida, deportivamente hablando. Tuvo que sacrificar muchas cosas por el voleibol, pero no le importó, porque tanto esfuerzo tuvo su recompensa. Siendo cadete de segundo año disputó la liga juvenil, parte de la cadete y entrenaba con el equipo senior. No había descanso, porque además los domingos le tocaba ir a Alcorcón para entrenar con la selección madrileña. Pero no pasaba nada, porque más adelante se daría cuenta de cómo disfrutó gracias a ese compromiso con el voleibol. Ese año vivió el Campeonato de España Cadete en Canarias, el de juveniles en Asturias, el de Comunidades Autónomas en Cartagena y el de vóley playa en Sanxenxo. Algo que hizo que esa temporada fuera única e irrepetible.

Más tarde llegaría la categoría juvenil y se acabarían los campeonatos con la selección, pero llegaría la Superliga Junior y los viajes con el equipo senior. Seguiría viviendo experiencias increíbles y compartiéndolas con esas compañeras con las que comenzó esta andadura allá por categoría alevín.

Cuando acabó la etapa juvenil parecía que se acababa todo. Ya no habría más campeonatos de España, ni Superligas junior, ni entrenos con las mayores. Porque ahora era ella la que pasaba a formar parte del equipo senior. Pero tras una temporada más en Primera Nacional, el Club Voleibol Madrid llamó a su puerta y comenzó una nueva aventura, la de jugar en Superliga 2.

Una aventura que dejaría atrás al club de su vida, donde se formó y creció no solo como jugadora sino también como persona. Un club para el que solo tiene palabras de agradecimiento por haber confiado en ella y haberla hecho vivir tantísimas experiencias que jamás olvidará. Un club al que le desea lo mejor y con el que ojalá en un futuro se vuelva a reencontrar.

Laura Calvo ofrece la Copa Princesa a la afición. CARLOS BELTRÁN

Laura Calvo ofrece la Copa Princesa a la afición. CARLOS BELTRÁN

La decisión de fichar por el Voleibol Madrid no fue fácil, pero como todo lo anterior, merecería la pena. Laura se volvió a convertir en esa niña que salió de su zona de confort para adentrarse en un nuevo proyecto, sin miedo, pero con incertidumbre (y sin coletas ni diadema). Ahora llegaba el momento de seguir creciendo y viviendo nuevas experiencias como había ocurrido años antes.

Arrancó la primera temporada en Superliga 2, con el único objetivo de jugar y disfrutar. Finalmente consiguieron mantener la categoría y la campaña siguiente seguió militando en un equipo de la segunda división del voleibol español. Un año más tarde los retos crecían y las metas eran más altas. Lograron la clasificación para la Copa de la Princesa y la fase de ascenso. Pero lo mejor todavía no había llegado. El voleibol todavía le tenía preparadas algunas experiencias más que jamás olvidaría, como la consecución de la Copa Princesa la temporada pasada o el debut en la Liga Iberdrola. Pero vayamos por partes, que las cosas bonitas hay que explicarlas con detalle:

Todo empezó en septiembre, cuando comenzaron a llegar jugadoras nuevas y las piezas del puzle empezaron a encajar. Arrancó la liga y con ella las victorias. Una tras otra hasta que invictas se plantaron en la Copa de la Princesa que se celebró en Lugo, el día de Reyes. Un día cargado de regalos, sorpresas y emociones. En semifinales se enfrentaron a Elche, en una final anticipada, pues ambos equipos llegaban como primeros de grupo. Tras un duro duelo, finalmente el cuarto set subió al marcador de Madrid Chamberí y el equipo jugaría al día siguiente la verdadera final. Una final que ganarían y que les daría la Copa Princesa. Y por consecuencia el primer título de Laura como jugadora de voleibol.

Una vez superada la resaca de la Copa, tocaba volver a la Liga. Seguirían las victorias, hasta que se perdió la imbatibilidad, pero llegó la fase de ascenso. Unos playoffs en los que llegaron con opciones hasta el último partido. Familiares y amigos se desplazaron hasta Elche para vivir ese último duelo con el que se podría haber logrado el ascenso a la máxima categoría del voleibol español. Sin embargo, el objetivo no se consiguió.

Laura Calvo (10) defiende desde el suelo el ataque rival. JOSE GONZÁLEZ

Laura Calvo (10) defiende desde el suelo el ataque rival en la temporada 17/18. JOSE GONZÁLEZ

Pero aún había más. En verano Dani le daría la noticia. Se había conseguido plaza en la Liga Iberdrola y podría cumplir un sueño: debutar en la Superliga. Hasta que llegó ese día, el 13 de octubre en Vallehermoso y tras él todos los demás partidos de liga. Cada partido era una nueva oportunidad de seguir creciendo como jugadora y disfrutando de una oportunidad única. Una nueva oportunidad de seguir alargando esto con lo que toda niña sueña cuando comienza a jugar al voleibol.

Y ahora con la liga casi acabada toca hacer balance (y aquí entra la Laura jugadora). Creo que hicimos una gran primera vuelta, en la que peleamos con todos los equipos e incluso los mejores de la liga tuvieron que sudar mucho para poder vencernos. La segunda vuelta ha transcurrido de manera muy diferente. Nos ha costado mucho encontrar nuestro juego y pelear como lo hicimos en la primera vuelta, pero también hemos tenido partidos buenos que nos han permitido llegar al último partido con opciones, porque como dice Manolo la competición te pone en tu lugar y este fin de semana tenemos nuestra final particular para lograr el objetivo.

Llega el momento de dejarlo todo en el campo para conseguir la permanencia. Pelar todas y remar en una misma dirección para sentirnos orgullosas de todo el trabajo realizado a lo largo de la temporada. Porque si sentimos que ya no nos queda nada, ese esfuerzo merecerá la pena. Y no me cabe duda de que así será. Que la competición nos pondrá en nuestro sitio y ese no es otro que el que nos permita seguir jugando en la Liga Iberdrola la temporada siguiente.

Dani Virumbrales, Laura Calvo y Paula Pérez agradecen al Ayuntamiento de Madrid la recepción oficial. CARLOS BELTRÁN

Dani Virumbrales, Laura Calvo y Paula Pérez agradecen al Ayuntamiento de Madrid la recepción oficial. CARLOS BELTRÁN

Porque confío en mi equipo. Confío en todas y cada una de las jugadoras que os he ido presentando a lo largo de esta temporada. Confío en mi entrenador y se que dará en la tecla que nos permita seguir soñando. Confío en todo el trabajo que hemos hecho en estos meses. Confío en los que están detrás de todo esto porque si estamos aquí, también es gracias a ellos.

Y por último confío en nuestra afición. Esa que nos lleva acompañando desde el primer día y que se que lo hará hasta el último. Esa que cada sábado llena Vallehermoso para llevarnos en volandas hasta la victoria. Porque pese a los resultados que se han dado este año, ahí siguen. Porque no nos han fallado y se que no lo harán ahora. Porque les necesitamos para lograr juntos este objetivo. Porque sus palmas, cánticos y ánimos son imprescindibles para nosotras. Y no me cabe duda de que, si este fin de semana nos acompañan en esta final, no tendrán de que arrepentirse. Porque necesitamos que Vallehermoso vuelva a ser nuestro fortín.

Y para despedirme de este relato y esta sección os dejaré con mi frase. Esa que me ha acompañado en todas las fases de mi vida y que lo seguirá haciendo, porque ‘Si puedes soñarlo, puedes hacerlo’.”

Un placer presentaros a mis compañeras. Espero que hayáis disfrutado leyendo las entrevistas como lo he hecho yo haciéndolas. Nos vemos el sábado en Vallehermoso.

Laura Calvo

Campus de Verano 2019 - Club Voleibol Madrid

Campus de Verano 2019 – Club Voleibol Madrid

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